Después de que Claudia Indira Contreras Córdova, delegada de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), en el Sur de Sonora, declarara que por ley debe ser un médico y no personal de la Procuraduría quien dé fe de las personas que pierdan la vida por muerte natural o por complicaciones de salud, el regidor Rolando Cruz Morales hizo hincapié en una serie de complicaciones que se vislumbran en la práctica.
Entre ellas, dijo, es la seria dificultad para localizar y convencer al médico de cabecera que en vida atendió al difunto, así como la hora y distancia del fallecimiento.
Manifestó que en tanto se define si son unos u otros los responsables, la ciudadanía es la que sufre estos problemas; por lo que, como regidor, hace un llamado a través de cabildo para que la Gobernadora Claudia Pavlovich Arellano designe un responsable y que no se eluda la tarea bajo el amparo de que no es de su legal competencia.