En medio de la crisis de inseguridad por la que atraviesa Sinaloa y que ha generado psicosis, el gobernador Quirino Ordaz Coppel no puede rehuir más al tema y se atreve a hablar de seguridad.

A pesar de la reciente reunión el con general Salvador Cienfuegos el ejecutivo estatal dijo desconocer el número de elementos que llegan a la entidad en apoyo a las tareas de vigilancia y de las estrategias a reconsiderar en medio de la desconfianza social.

A un mes y medio de su toma de protesta como gobernador de Sinaloa y luego de 166 asesinatos del mes de enero más los que se sumarán en febrero, Quirino Ordaz Coppel expuso que la sociedad debe tener confianza.

En este contexto y ante la convocatoria del Consejo Estatal de Seguridad Pública para elegir a lo que será el fiscal en materia de justicia, donde se le ha señalado de tener un amplio interés personal, Ordaz Coppel sentenció que no meterá las manos en el proceso.
Así mismo ante el desorden financiero que enfrenta su administración reconoció que todavía se pagan aguinaldos a trabajadores de diversos organismos y reconoció que hay una severa estrechez de recursos la cual adelantó será explicada por el secretario de administración y finanzas Carlos Ortega.