Los vecinos de la calle Rafael Martínez Escobar de
la colonia PEMEX, fueron los ciudadanos más felices de Culiacán
cuando hace 8 años empezaron las obras de pavimentación en su
calle.
Era un camino de terracería que se convertía en un
arroyo en temporada de lluvias, por el desnivel que tiene la calle y
que desemboca en un canal revestido que pasa por la avenida Benjamín
Hill. Dicen los vecinos que desde el principio se vio que les faltó
“echarle ingeniería” a la obra, que con el tiempo, traería más
problemas.
Las inundaciones siguen presentándose cada año, con todo y pavimento y las alcantarillas que incluyó la obra para el desagüe, representaron un problema serio y sobre todo para quienes tienen su casa justo frente a ese sistema, que paradójicamente fue puesto para evitar inundaciones.
Aunque Anselmo desde hace 8 años sufre del problema
de inundaciones en su casa, hace dos decidió hacer el
trámite formal y pedirle al ayuntamiento el cierre o el cambio de
lugar de ese desagüe, pero sólo le dieron una carta expedida el 11
de septiembre de 2019, con numero de solicitud 070, en la Dirección
de Obras Públicas en el Área de Desasolve y reparación de
alcantarillas pluviales, y nunca le dieron atención al caso.
Otro problema se ha sumado, denuncian los vecinos: la
proliferación de fauna nociva que sale de la alcantarilla, que se
multiplica por las aguas negras que además escurren por abajo de la
calle pavimentada.