Todo comenzó con un regalo inesperado de un amigo en el Malecón de Mazatlán: cinco lienzos, un paquete de pinturas al óleo y una brocha. Ese fue el primer impulso que llevó a Gabriel Cortés Gutiérrez a sumergirse en el mundo de la pintura desde hace más de 20 años.
Hoy, este artista de 50 años de edad transforma cada trazo realizado con la boca, en una poderosa expresión de sensibilidad y superación.
Gabriel, originario de Mazatlán, vive con una discapacidad motriz que le impide usar las manos para pintar. En lugar de rendirse, encontró en la boca su herramienta para crear arte. Desde entonces, ha perfeccionado su técnica de manera autodidacta y ha transitado por diferentes materiales, comenzando principalmente por óleo, aunque más tarde optó por pinturas acrílicas, y en la actualidad, se encuentra aprendiendo la técnica de la acuarela en el Centro Municipal de las Artes.
Su desarrollo artístico no se detuvo en la práctica individual. Gabriel forma parte de la Asociación de Pintores con la Boca y el Pie, una organización internacional que reúne a personas con discapacidad que utilizan técnicas alternativas para pintar, y a través de esta red, ha logrado exponer sus obras y colaborar con otros artistas que comparten su misma visión de inclusión, arte y superación.
Gabriel mencionó que la inspiración para crear sus obras llega de manera espontánea, influida por momentos cotidianos o imágenes cercanas. Ejemplo de ello, están sus obras “Silver” basada en una fotografía de un gato, mascota de los padres de su esposa; la pintura del pajarito Robin Australiano y la que ilustra un pescado saliendo a la superficie llamada “La Danza del Pez Espada”
Durante su desarrollo como artista, Gabriel, ha recibido diversas premiaciones en las que a través del arte, ha representado su trabajo a nivel nacional e internacional como en países como Taiwán, además de participar en días conmemorativos como el Día Internacional del Tequila, en su reciente colaboración en la exposición del “Agave Azul”
Más allá de las exposiciones y la técnica, su historia es un ejemplo de resiliencia. Ha hecho del arte un canal de libertad, comunicación y sentido. Su mensaje es claro: el mayor obstáculo no es físico, sino mental. Su trayectoria demuestra que las barreras pueden transformarse en fuerza creativa cuando hay pasión, constancia y el deseo profundo de expresarse.