Desde hace dos meses, colonos de la Isla de la Piedra de Mazatlán mantienen un conflicto con el ejido local, luego de que este les solicitara abandonar los terrenos en los que habitan.
Ante la situación, más de 600 familias han solicitado formalmente ser reconocidas como avecindados del ejido para asegurar su permanencia en la zona.
El abogado Miguel Ángel Urrea Urías, representante legal de los colonos, explicó que en el asentamiento viven alrededor de 800 personas, en su mayoría pescadores y ciudadanos que carecían de vivienda en la ciudad.
Señaló que su petición se fundamental en el derecho constitucional a una vivienda digna, así como en lo establecido por el artículo 27 de la Constitución en materia agraria.
Urrea Urías, indicó que la solicitud ya fue presentada ante el comisariado ejidal y que se espera sea discutida en la próxima asamblea programada para el 12 de septiembre.
Por su parte, Katy Arana, una de las colonas de la Isla, sostuvo que este movimiento nació de la necesidad de vivienda de cientos de familias. Por lo que los colonos buscan que se les otorgue la calidad de avecindados, lo que les daría certeza jurídica sobre su permanencia.
De acuerdo con el abogado, la decisión final recaerá en la asamblea ejidal, donde los habitantes esperan que prevalezca el interés social y la necesidad de vivienda de cientos de familias que dependen de la pesca y la agricultura en la zona.