La música regional mexicana se tiñe de gris luego de darse a conocer el asesinato de Ernesto Barajas, cantante y fundador del grupo musical Enigma Norteño, ocurrida al mediodía de este martes 19 de agosto en Zapopan, Jalisco. Su partida deja un vacío en la escena musical, pero también un legado que marcará a futuras generaciones.
Versiones oficiales de autoridades jaliscienses, indican que el cantante de ‘corridos verdes’, así como dos personas más, habrían sido alcanzados por las balas de un grupo armado que abrió fuego contra ellos en una pensión ubicada por la calle Francisco I. Madero de la ya mencionada ciudad, donde se encontraban las tres víctimas.
Ha trascendido también que una de las personas de sexo masculino que estaba en ese momento con Barajas también perdió la vida a causa de las balas y se informó que la mujer resultó herida y fue llevada inmediatamente a un hospital de la ciudad para recibir atención médica, de los cuales aún se desconoce su identidad.
Autoridades locales abrieron una carpeta de investigación para el esclarecimiento de los hechos y dar con los responsables que tienen entristecida a toda la comunidad musical mexicana tras este hecho violento que le arrebató la vida al líder musical de Enigma Norteño, fundado en 2004.
El motivo de su asesinato, aún no se esclarece; no obstante, Barajas de 38 años de edad, nacido en Culiacán, Sinaloa, fue uno de los representantes más importantes de la música regional sinaloense mejor conocida como narcocorridos, con los que se dice, vanagloriaba las actividades ilícitas de los grupos criminales protagonistas del Cártel del Sinaloa.
No por nada, su música llegó a los grandes escenarios en México y Estados Unidos, ya que el público gustoso de este tipo de música, llenaba los lugares donde se presentaba Enigma Norteño. Y es que sus objetivos al crear la agrupación a principios de los 2000 eran claros, pues además de ser el vocalista, también era bajista, productor y director musical del grupo, por lo que estampó su sello característico con un sonido actual, y como dijeran los expertos, “con arreglos más agresivos y letras que reflejaban tanto la vida cotidiana como la crudeza de la realidad en el norte del país”.
Con el paso de los años, Enigma Norteño creció en popularidad y Barajas se consolidó como un líder creativo incansable. Su timbre vocal y su capacidad para conectar con el público hicieron de cada presentación un éxito, llevando su música a escenarios de México y Estados Unidos.
Polémicas y narcocorridos
La carrera de Ernesto Barajas no estuvo exenta de controversia. Bajo su dirección, Enigma Norteño se adentró en el mundo de los narcocorridos, un subgénero que generó debate entre la censura y la libertad de expresión. Esto los colocó en medio de rumores sobre supuestos vínculos con el narcotráfico, especialmente cuando su nombre apareció en narcomantas.
No obstante, nunca existió una acusación legal ni pruebas oficiales que ligaran a Barajas o al grupo con actividades ilícitas. En múltiples ocasiones, la agrupación defendió su trabajo artístico como una narración musical de la realidad social, más que una apología al crimen.
Obstáculos en Estados Unidos
En los últimos meses de su carrera, Enigma Norteño enfrentó dificultades para presentarse en Estados Unidos. A mediados de 2025, a la agrupación se le negó la visa de trabajo, lo que derivó en la cancelación de varias presentaciones en ciudades clave como Los Ángeles y Palm Desert.
A pesar del revés, el intérprete de “Quemándose un Gallito”,l mantuvo el compromiso con sus seguidores y aseguró que las fechas serían reprogramadas. Este episodio reflejó la compleja relación entre las autoridades migratorias estadounidenses y las agrupaciones de música regional que interpretan corridos.
Un legado imborrable
Más allá de las polémicas, Ernesto Barajas será recordado como un artista disciplinado y visionario, que transformó a Enigma Norteño en una de las bandas más influyentes del regional mexicano. Su voz y estilo quedaron inmortalizados en discos, videos y presentaciones que acumulan millones de reproducciones en plataformas digitales.
Para los fanáticos del género, su figura representa el equilibrio entre la tradición norteña y la innovación moderna. Para Culiacán, su tierra natal, es un símbolo de identidad cultural que trascendió fronteras.
Con su partida, el regional mexicano despide a una de sus voces más auténticas, pero el eco de sus corridos seguirá resonando en cada escenario, en cada bocina y en la memoria de quienes lo escucharon.
Ernesto Barajas (1980s–2025). Voz, músico, productor y líder. Un enigma convertido en leyenda. QDEP