La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), programada para 2026, no puede entenderse únicamente desde el terreno económico, sino también desde el espectro político, así lo señaló Renato Pintor Sandoval, investigador adscrito a la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), quien advirtió que la coyuntura electoral en Estados Unidos y la presión internacional de China serán factores decisivos en las negociaciones.
El académico explicó que, desde el inicio de la presidencia de Donald Trump, se impulsó una política de proteccionismo que ha derivado en el incremento de aranceles a productos fuera del T-MEC, alcanzando hasta un 35 %.
Recordó que esta medida impactó especialmente a empresas canadienses y al sector automotriz, mientras que México sufrió un arancel del 25% en productos como el acero.
En su análisis dio a conocer que, aunque recientemente los gobiernos de Canadá y México han buscado fortalecer el acuerdo comercial, persisten temas sensibles que deberán discutirse, entre ellos destacó los salarios en México, que, si bien han registrado aumentos, siguen estando por debajo de los estándares establecidos en el tratado.
El tema migratorio y las visas de trabajo incluidas en el T-MEC también estarán sobre la mesa y es que dijo que, actualmente, el 80 % de quienes aprovechan estos permisos laborales son estadounidenses, lo que refleja una asimetría que podría ser revisada en la próxima negociación.