Alejo Peralta y Díaz Ceballos (5 de mayo de 1916 – 8 de abril de 1997), fue ingeniero, empresario visionario, mecenas del deporte y amante del beisbol a tal grado que dejó un gran legado con los Tigres del México en la Liga Mexicana del Beisbol.
En el ámbito empresarial, fundó Industrias Unidas, S.A. (IUSA) tras graduarse de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME) del IPN en 1939, y su corporativo crecería hasta abarcar distintas ramas industriales.
En el mundo educativo, don Alejo Peralta fue Director General del Instituto Politécnico Nacional (IPN) entre 1956 y 1958, impulsando la ampliación de sus instalaciones y promoviendo la creación del Canal Once, el primer canal de televisión educativa en México.
Pero quizá su huella más profunda esté ligada al deporte: En 1955 fundó el equipo Tigres de México, uno de los clubes más emblemáticos del beisbol nacional, con 12 campeonatos y una historia que marcó generaciones.
Impulsó la formación de jóvenes peloteros a través de la Academia de Beisbol de Pastejé, donde a partir de 1981 se prepararon talentos que más tarde llegaron a destacar en las Grandes Ligas y en todo nuestro país.
La gran visión de don Alejo Peralta, sentó las bases para el desarrollo profesional del beisbol mexicano.
Fue nombrado “Rey del Béisbol” en 1967 por su destacada labor como directivo, y en 1979 se desempeñó como Alto Comisionado del Béisbol Profesional Mexicano, liderando una etapa de consolidación y expansión para el deporte.
En 1983 ingresó al Salón de la Fama del Beisbol Profesional de México, un reconocimiento máximo a una vida dedicada al diamante.
Tras su fallecimiento, su familia creó la Fundación 'Alejo Peralta', dedicada a la educación, la salud, la cultura y el desarrollo social, manteniendo viva su filosofía de servicio.
¿POR QUÉ EL HOMENAJE ES MAS QUE SIMBÓLICO?
Nombrar el estadio de los Jaguares de Nayarit como "El Coloso del Pacífico-Don Alejo Peralta", significa mucho más que poner un nombre en una fachada. Simboliza: Reconocimiento al legado nacional.
La familia de don Alejo Peralta --encabezados por su hijo Carlos, propietario del Club Jaguares--, no sólo ha promovido el beisbol en grandes ciudades, sino que extendió su visión hacia la formación de talento joven, algo esencial para ligas emergentes como la de Nayarit.
El legado de don Alejo Peralta es inspiración para nuevas generaciones: Ver su nombre en el estadio es una invitación a soñar, a crecer, a creer en el esfuerzo y la disciplina.
PUENTE ENTRE PASADO Y PRESENTE:
Su figura conecta décadas de historia con un nuevo capítulo para el beisbol en el noroeste del país.
Coherencia con su filosofía: Los Jaguares representan un proyecto que apuesta por el desarrollo, la identidad y el futuro, valores que Don Alejo impulsó toda su vida.
Mientras el estadio se alza y los Jaguares debutan profesionalmente en la Liga Arco-Mexicana del Pacífico, cada lanzamiento, cada jugada y cada victoria tendrá un recuerdo del pasado: El eco de un hombre que no solo vio el beisbol como espectáculo, sino como motor de comunidad, de formación y de oportunidades.
Que el “Coloso del Pacífico-Don Alejo Peralta”, no sea solo un recinto deportivo, sino un monumento viviente al esfuerzo, al sueño y al compromiso con el deporte mexicano.
Cada vez que conecte una pelota en el Coloso, se honrará a quien supo entender que el verdadero triunfo está en sembrar pasión y construir futuro.