Pasaban las 4 de la tarde cuando del interior del CERESO de San Germán se escuchaban gritos y empezaba a salir humo, eran los reos que iniciaban un motín... Esto alerto a las autoridades del penal que poco pudieron hacer, trataron de controlar a los internos, pero la situación empeoraba con el paso de los minutos.
Al parecer una riña entre dos grupos de presos desató el rebelión, algunos se mantuvieron en las canchas, otros en los pasillos y varios más en los techos de las celdas.
Se estima eran más de 50 los internos que reñían, quemaron cobijas, basura, parte de varias aulas del Centro de Readaptación Social, hicieron un boquete en una pared, sus ánimos no cedían y tenían la intención de continuar con su pleito.
Al darse cuenta las autoridades de la magitud del problema, que por cierto no se había presentado algo igual en esa cárcel, solicitaron refuerzos, llegaron municipales, estatales, federales, de la Marina y SEDENA, pero la riña continuaba.Un helicóptero de la Policía Federal sobrevoló el CERESO por varias horas y aún así, la furia de los presos continuaba.
Los familiares de los reclusos llegaron, querían saber que pasaba ya que nadie les decía nada, suplicaban, solicitaban e imploraban con lágrimas información, temían que sus, hijos, esposos, hermanos y de más familiares que purgan una condena estuvieran muertos.
Al no recibir noticias de ellos, los familiares se desesperaron y ahí se generó la violencia, burlaron dos filtros de seguridad, en grupo llegaron hasta la reja que conduce al interior de la prisión.
Con gritos e insultos hacia los elementos de los tres niveles de gobierno la gente se aferraba a la reja e intentaba entrar.Fue en ese momento que el Director del Cereso de San Germán Luis Óscar Ruíz Benítez salió para dialogar con ellos, les explicó que estaban controlando la situación y que todo estaría bien.
Más tarde llegaron 8 camionetas del Sistema Estatal Penitenciario, dos de ellas de las usuales para traslados, esto enfureció más a la gente, golpearon los vehículos con las manos, con piedras y trataron de impedir su paso.
Dentro del Cereso seguía el motín, los internos continuaban quemando ropa, los gritos no cesaban.Minutos después llega el Director del Sistema Estatal Penitenciario Pedro González Avilés, el caos fue mayor, los familiares de los internos impidieron el paso del vehículo del Director, quién tuvo que bajar y caminar, pero su paso fue impedido, le exigían información y se las dio, les dijo que había un herido y que era custodio.
Cuando logra ingresar, el Director de los Ceresos en Sonora se percata que llevaba consigo su teléfono celular, al parecer en el forcejeo se le cayó y no le fue regresada, un elemento solicitó a la gente que colaboraran para encontrar el teléfono y ofreció dejar pasar a 8 personas, para que confirmaran que la situación estaba controlada, pero lo cierto es que dentro y fuera del cereso la violencia seguía.
Entrada la madrugada se tuvo conocimiento de dos internos heridos, Javier Camargo Magallanes y Jonny Vega Villanueva, la autoridades aún confirman esto. Una ambulancia de Cruz Roja que ingresaba para auxiliar a un herido sufrió una avería, una menor de edad le quebró un vidrio con una piedra, el administrador de la benemérita institución ya interpuso la denuncia en el Ministerio Público.
En esos momentos camionetas de traslados salieron del Cereso, llevaban a varios reos a otros penales del estado.Personas permanecieron fuera del penal, otras llegaron por la mañana, los ánimos se habían calmado y el motín también, las autoridades del Cereso local entregaron turnos a los familiares para que ingresaran a ver a sus internos.Aún el Centro de Readaptación Social continúa vigilado por policías muncipales y estatales.