Es por la explosividad y peligrosidad que representa el transporte de metano en la obra del gasoducto, que no se tomó en cuenta el que dicha infraestructura pasara por la calle 300, tal como lo propuso la comunidad de la Loma de Bácum a la empresa norteamericana, afirmó Guadalupe Flores Maldonado.
El asesor técnico de la comunidad yaqui indicó que de haberse tomado en cuenta la propuesta que ellos hicieron a la empresa IEnova Sempra Energy, no sólo se hubiera visto beneficiado el municipio de Cajeme, sino el de Bácum y San Ignacio Río Muerto.
Tras desconfiar de la tecnología utilizada por la empresa norteamericana, Flores Maldonado refirió el caso de Guaymas, donde la obra fue clausurada.
Así mismo, descartó que como pueblo indígena, particularmente de la Loma de Bácum, se opongan al progreso y desarrollo de Cajeme, al afectarlos esto indirectamente.
Por lo pronto, el asesor técnico e integrante de la comunidad yaqui, dijo confiar aún en el Estado Mexicano, por lo que esperan que la decisión del juez federal favorezca al pueblo de la Loma de Bácum.