Piojos de mar le devoran los pies a joven en Australia

Al salir del agua se podía ver una estela de sangre sobre la arena

Por Olivia Guzon

Piojos de mar le devoran los pies a joven en Australia

La escena parecía salida de una película de terror. Un joven de 16 años decidió meterse a nadar en una playa australiana, cuando de repente sintió un fuerte hormigueo en sus pies, el cual comenzó a esparcirse hasta su tobillo para después convertirse en un dolor punzante equivalente a cientos de pequeñas mordidas.

 

Al salir del agua se podía ver una estela de sangre sobre la arena. No había heridas aparentes, únicamente una hemorragia incontenible.

 


 

Esto sucedió en la playa Dendy Street, en Brighton, Australia, donde Sam Kanizay fue trasladado al hospital. Sin embargo, tras limpiar la sangre y ver los diminutos agujeros en sus piernas sangrantes, los médicos no lograron determinar la causa de las misteriosas heridas.

 

De acuerdo con RT, ese fue el momento en que su padre, Jarrod, decidió iniciar su propia cacería y acudió a la playa en busca de una explicación. Ahí, capturó a cientos de “criaturas” que, según cree, eran las responsables de las heridas.

 

Jarrod colocó carne en una red y pudo apreciar cómo éstas se aferraban a ella.

 

"Los trajimos a casa y se han pegado a esta carne. Han succionado de ella toda la sangre", remarcó el hombre, según The Daily Mail.

 

El padre del adolescente también grabó un impresionante video de los extraños insectos devorando trozos de carne.

 


 

"Mi primer instinto fue que debí haber pisado una roca", declaró Sam a Fairfax Media, "pero me di cuenta de que no podía ser así, porque (el dolor) estaba distribuido de manera uniforme por todo el tobillo y el pie", recalcó el joven.

 

Por su parte, Richard Reina, profesor de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de Monash, declaró al portal news.com.au que las picaduras de Sam fueron causadas por piojos de mar. Sin embargo, el caso sigue siendo único, jamás se habían registrado heridas tan graves como las que sufrió el joven australiano.

 

Según el especialista, los piojos de mar no viajan en grupo, pero una vez que un par de ellos empezaron a masticar los pies de Sam, liberando algo de sangre al agua, otros fueron atraídos.

 

Afortunadamente, las heridas fueron tratadas a tiempo y tras un día de sangrado, la hemorragia se detuvo. Aún así, la noticia ha impactado a investigadores y bañistas en todo el mundo.

 

Así que ya sabes, la próxima vez que te metas a la playa si siente unos piquetitos, mejor sal del agua, no vaya a ser que sean los piojos carnívoros.

 

También te puede interesar:

La modelo que fue secuestrada hace sus primeras declaraciones

En estos países está oficialmente prohibido correr

Oro podría ayudar a curar el cáncer; estudio científico

Más en Internacional

Más en Internacional

PROGRAMAS

Reporteros Pro

NOTICIAS

Clientes