Teclados de papel

Han desarrollado un método para hacer que el papel repela el agua, el aceite y el polvo

Por Concepción Soto

Teclados de papel

“La capacidad de convertir materiales a base de celulosa en dispositivos inteligentes autoalimentados, ofrece la oportunidad de crear pañales infantiles o vendas o apósitos sanitarios, que notificarán automáticamente cuando sea necesario cambiarlos”, adelanta  el ingeniero Ramses Martinez, de Purdue.


¿Se imagina que su cuaderno de papel podría convertirse en una tableta electrónica? No solo eso, en el futuro las tapas de cartón o las hojas de papel de este producto, podrían transformase en la interfaz (sistema de comunicación de un sistema con un usuario) de un reproductor de música o de muchos otros dispositivos electrónicos, al aplicarles un reciente avance tecnológico.


Esta tecnología, que también podría conseguir que los envases  de alimentos sean interactivos (permitan una acción recíproca a modo de diálogo, con su usuario) es un proceso de impresión que convierte cualquier embalaje u hoja de papel o cartón en un teclado, ’keypad’ (bloque de botones con dígitos, símbolos o letras) u otras interfaces hombre-máquina, fáciles de usar.


Esta innovación, desarrollada por ingenieros de la Universidad de Purdue (www.purdue.edu) en West Lafayette (Indiana, EE. UU.) fue publicada en la revista científica ‘Nano Energy’ y los videos que muestran cómo funciona están disponibles en https://youtu.be/TfA0d8IpjWU , https://youtu.be/J0iCxjicJIQ  y https://youtu.be/c9E6vXYtIw0, según esta universidad.


"Es la primera vez que se demuestra un dispositivo electrónico autoalimentado basado en papel", señala Ramses V. Martínez, profesor asistente en la Escuela de Ingeniería Industrial de Purdue y en la Escuela de Ingeniería Biomédica de Weldon en la Facultad de Ingeniería de Purdue.


Martínez y su equipo han desarrollado un método para hacer que el papel repela el agua, el aceite y el polvo revistiéndolo con una capa de moléculas altamente fluoradas (con alto contenido en flúor, un elemento químico gaseoso que abunda en la corteza terrestre en forma de sales).


“Este recubrimiento, denominado omnifóbico, nos permite imprimir múltiples capas de circuitos en papel sin que la tinta se corra de una capa a la siguiente", explica Martínez.


Destaca que esta innovación facilita la fabricación de sensores de presión verticales que no requieren ninguna batería externa para funcionar, ya que se autoalimentan recolectando el voltaje que se genera por el simple contacto cuando el usuario toca, teclea o pasa el dedo sobre el papel impreso con recubrimiento fluorado.


Esta autoalimentación se consigue mediante un proceso de “conversión de energía mecánica en energía eléctrica”.


Los teclados o interfaces impresos en papel o cartón con este sistema pueden interactuar de modo inalámbrico con distintos dispositivos electrónicos, permitiendo comandarlos, al tocar la superficie impresa con figuras, letras, números y signos.   


Al pulsar los números de un teclado tipo ‘keypad’ estos números se visualizan en la pantalla de un ordenador, por ejemplo.


Con información de Efe Noticias


Más en Internacional

Más en Internacional

PROGRAMAS

Futbol Femenil

NOTICIAS

Clientes