Parece un cisne, ¡pero es un yate!

Al navegar el ‘cuello’ y la ‘cabeza’ varían su posición situándose a distintas alturas sobre el cuerpo principal de la nave. Con el barco en reposo, el ‘cuello’ baja y deposita sobre el agua la ‘cabeza’, que se desprende, convertida en una embarcación auxiliar.

Por Concepción Soto

Parece un cisne, ¡pero es un yate!

“Es un pájaro ... es un avión ... ¿es un superyate? ¿Es este yate en forma de cisne el diseño de una embarcación más alocado de 2020?”, se preguntó Rachel Ingram, la especialista en innovación y tendencias en la aviación y navegación de lujo de la revista Forbes, al conocer el proyecto Avanguardia, del diseñador italiano Pierpaolo Lazzarini.


Ingram dejó de lado sus reticencias iniciales al conocer las explicaciones de Lazzarini sobre este concepto de barco que, según le explicó, comenzó como una fantasía pero tras cinco años de arduo trabajo y numerosas versiones previas, y que se ha convertido en un proyecto con potencial en la vida real y que se espera que sea concretado por “un astillero lo suficientemente valiente”.


“La idea es inspirarnos en la naturaleza, porque creemos que ya nos ofrece las formas necesarias para concebir nuevos diseños. Avanguardia está basado en el cisne, uno de los animales más elegantes por su forma y la forma en que se mueve, come, y todas sus características", señala el diseñador, quien prevé lanzar otros cinco diseños inspirados en animales acuáticos.


La característica más llamativa de este diseño es, sin duda, el “cuello” del barco,  que cuando está en reposo, se asienta sobre la nave como el de un cisne que se balancea sobre las olas y cuando se extiende sobre el agua se transforma en una prolongación de la embarcación, cuya "cabeza" cobra vida y se desprende del cuello.


Lazzarini reconoce que diseñarlo no fue nada fácil, y que al principio utilizaron como “cuello” una grúa real que funcionaba correctamente, pero no era estéticamente agradable,


Adelanta que los futuros constructores del barco deberán tener cuenta que todos los aspectos de este concepto han sido sometidos a pruebas y funcionan,  pero probablemente se requiera la habilidad de un astillero para dar vida al cuello, “yhará falta cambiar un poco su diseño  que es muy elegante, pero quizá no sea tan funcional como debería”.


‘Avanguardia’ es una  propuesta de gran yate, cuyo nombre surge del posicionamiento de su torre de control, situada en la vanguardia de la nave, delante del cuerpo principal, y se asemeja a la cabeza de un cisne, cuya figura por otra parte es el logo del Estudio Lazzarini, informa a Efe Cinzia Ruggeri, asistente personal del diseñador, afincado en Roma (Italia).



INSPÌRADO EN LA PERFECCIÓN DE LA NATURALEZA.


“Este proyecto, inspirado en “las formas perfectas de la naturaleza”, también incluye influencias de un ‘manga’ (historieta japonesa) de la década de 1970, y su ‘cabeza de cisne’ funciona como una torre y una cubierta de control, al igual que ocurre en algunas series animadas”, apunta Ruggeri. 


Explica que, gracias a una grúa-puente extensible ubicada en la proa (parte frontal del barco) y denominada  “cuello”, la cabina de la torre de control llamada ‘cabeza’, puede ser movida hacia arriba y hacia abajo y también efectuar un descenso hasta ser depositada sobre el agua, separarse y utilizarse como una embarcación auxiliar de 16 metros de eslora (longitud).


“Durante la navegación, el ‘cuello’ y la ‘cabeza’ varían su posición situándose a distintas alturas sobre el área central o media del cuerpo principal de la nave,  emulando a un cisne, que va sobre el agua con su cuello y cabeza entre las alas”, según Ruggeri.


Cuando el ‘cuello’ está desplegado abajo, al nivel del mar, ‘Avanguardia’ aumenta su longitud en unos 20 metros, pasando de los 137 metros hasta alcanzar los 157 metros de eslora.


Una vez que se ha separado la ‘cabeza’, el comando del yate pasa a efectuarse desde una torre de control supletoria situada en una parte de la cubierta superior, en sustitución de la torre principal, ya separada de la nave y convertida en una embarcación auxiliar.


Una parte de la plataforma trasera del yate incorpora un puerto personal para dos ‘Jet Capsules’ (www.jetcapsule.it), unos pequeñas embarcaciones compactas de 7,85 metros de largo y 3,44 metros de ancho,  con capacidad para ocho pasajeros y de usos múltiples, propulsados mediante Hidrojet (chorro de agua) diseñados y fabricados bajo pedido por Lazzarini.


Las Jet Capsules se pueden acoplar a la estructura principal del ‘Avanguardia’ proporcionando una propulsión auxiliar para contribuir en determinados casos a posicionar  la embarcación. Su sistema de propulsión alimentado por electricidad se recarga conectándose al cuerpo principal del barco, según Ruggeri.


La propulsión prevista serán dos motores laterales totalmente eléctricos, aunque en caso de que se necesite más velocidad, se le puede incorporar un motor MTU Rolls-Royce Jet central y ponerse a una velocidad de crucero máxima de 18 nudos (unos 33 kilómetros por hora).


“Avanguardia tiene 22 metros de manga (mayor anchura), un calado (inmersión) de  6,5 metros, está subdividido en cinco cubiertas principales y tiene capacidad para 24 pasajeros o viajeros, diez tripulantes y 12 miembros de plantilla. También tiene hangares para dos helicópteros”, informa Ruggeri.


Destaca que por ahora el diseño de este megayate solo es un ejercicio estilístico, pero podría hacerse realidad con una inversión de 500 millones de dólares en su construcción.

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