Un paraíso de plantas y esculturas, es uno de los lugares más visitados en el país como una parada turística, ahí hay elementos simbólicos de la etnia yaqui, aquí les platicamos por qué.


Caminar por el Jardín escultórico es como entrar en una ciudad que aún se desconoce, sus caminos casi laberínticos, despiertan el deseo de descubrir diferentes rincones y detalles. Al pasar por las esculturas arquitectónicas aparecen diferentes niveles y vistas, todo en un lugar público creado por Edward James.
Un paraíso de plantas y esculturas, es uno de los lugares más visitados en el país como una parada turística, ahí hay elementos simbólicos de la etnia yaqui, aquí les platicamos por qué.
TVP

Por Rosalba Wong

jueves, 25 de noviembre de 2021 9:38

Caminar por el Jardín escultórico es como entrar en una ciudad que aún se desconoce, sus caminos casi laberínticos, despiertan el deseo de descubrir diferentes rincones y detalles. Al pasar por las esculturas arquitectónicas aparecen diferentes niveles y vistas, todo en un lugar público creado por Edward James. 

 Quien llegó a Cuernavaca, México con el interés de dedicarse al  cultivo de plantas y colección de orquídeas, construyendo así este hogar fantástico, un jardín de esculturas que desafió la arquitectura tradicional y mezcla elementos de la fantasía y la realidad. El Jardín Surrealista, ubicado en Xilitla, SLP.

Edward James vivía en Inglaterra,rodeado de muchos lujos, ya que era hijo de un magnate, estudió literatura muy joven, ganó premios de poesía y se dedicó a ser un viajero.

En su juventud conoció a Pablo Picazzo, pintor español  y con él, el movimiento surrealista a mediados de los 20s, así como a Salvador Dahli quien pintó 144 cuadros para él, entre muchos artistas reconocidos.

Después de la segunda guerra mundial, James,  vivió en San Remo, Italia, viajó a Nueva York, Nuevo México y Los Ángeles siguiendo a un grupo de Surrealistas. 

Conoció a un telegrafista llamado Plutarco Gastelum, originario de Álamos, Sonora y descendiente de la etnia yaqui, quien se convirtió en su administrador, ya que en esa época las leyes mexicanas prohibían a los extranjeros comprar propiedades inmobiliarias asi que vivían en busca de lugares, hasta que conocieron y se  instalaron en Ciudad Valles, donde escucharon sobre las orquídeas, y un jardinero comentó que en Las Pozas, Xilitla las orquídeas salían silvestramente entre árboles cascadas y aves y Edward James se preguntaba ¿Dónde estaba ese paraíso? 

Así llegaron, y compraron hectáreas en este cerro, posteriormente empezaron a hacer una jardinería gigante con caminos, bardas, jardineras,compraron más hectáreas con cascadas, bambús, orquideas, plantas exóticas, todo esto a nombre del Sonorense Plutarco Gastelum. Trajeron orquídeas y plantas de Colombia, Brasil, palmeras de Indonesia, Tailandia,el jardín de esculturas se convirtió en una fuente de trabajo para los habitantes locales. Toda la creación de Las Pozas involucró alrededor de 150 personas, entre carpinteros, albañiles y jardineros. 

Edward James, quería mucho a los hijos del Alamense,  Quien heredó el jardín y posteriormente fue vendido a terceros. 

Columnas con capiteles de flores gigantes, arcos góticos, puertas dramáticas, pabellones con niveles indeterminados y escaleras de caracol que terminan bruscamente en el aire, como una invitación al horizonte. En resumen, Edward James hizo una expresión de concreto a lo largo de la exuberante flora y fauna de Xilitla, el diseño de una posible arquitectura surrealista.

Este jardín fue rehabilitado hace algunos años para abrir sus puertas al público, siendo uno de los más visitados en el país.

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