En relación al déficit de volumen de agua que existe aún en las presas, es muy probable que algunos agricultores tengan que echar mano de aguas de pozos para así poder completar su ciclo de cultivos de alta demanda como es el caso del maíz, ya que con el volumen que hay en las presas difícilmente podrán completar el ciclo de vida de este grano.
Azzarel Angulo Castro, especialista en Suelos y Agua de la unidad académica de Agronomía, explicó que ante esta situación los agricultores van a rehabilitar muchos pozos para aprovechar ese líquido que existe en el manto acuífero.
mencionó que muchas veces esas aguas son de mala calidad conteniendo exceso de sales, las cuales son muy nocivas tanto para el suelo como para las plantas, y en este tipo de sales se encuentran altas cantidades de sodio, cloro, carbonatos y bicarbonatos principalmente, que pueden afectar la disponibilidad de humedad a la planta, así como también afectar la estructura del suelo.
Invitó a los agricultores que van a utilizar agua de los mantos acuíferos que lleven una muestra de agua y esta sea analizada y ver que cantidad de sal que tiene ese líquido, para que su técnico les pueda hacer una recomendación para mejorar esa agua y poder evitar algunos daños que puedan ocasionar al suelo, agregando algunos mejoradores como por ejemplo mejoradores a base de calcio, ácidos, humus, etc.