Alfonso Márquez, nacido en Zacatecas, se convirtió en el primer umpire mexicano en alcanzar los 3,000 juegos dirigidos en las Mayores, un logro que refleja su constancia y excelencia en el diamante.
Desde su debut en 1999, Márquez ha sido un referente en el arbitraje de MLB, ganándose el respeto de jugadores, managers y fanáticos. Su trayectoria incluye momentos destacados como la participación en tres Series Mundiales (2006, 2011 y 2015), además de múltiples Juegos de Estrellas y postemporadas.
El partido que marcó su ingreso al exclusivo club de los umpires con 3,000 encuentros fue el duelo entre los Diamondbacks de Arizona y los Padres de San Diego en el Chase Field, un escenario donde Márquez ha impartido justicia en repetidas ocasiones.
Con 52 años de edad, Márquez sigue demostrando su capacidad para mantenerse en la élite del arbitraje, un área en la que pocos logran consolidarse por tanto tiempo. Su historia no solo es un motivo de orgullo para el béisbol mexicano, sino también una inspiración para futuras generaciones que buscan abrirse camino en las Grandes Ligas.