El Fondo de Pensiones para el Bienestar es una herramienta fundamental para asegurar un retiro digno a las y los trabajadores que comenzaron a cotizar al Sistema de Seguridad Social a partir del 1 de julio de 1997, señaló Zoé Robledo, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Durante una conferencia de prensa encabezada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, el funcionario destacó cómo este mecanismo contribuye al bienestar de los pensionados, mejorando sustancialmente sus ingresos al recibir un complemento a su pensión.
Robledo presentó casos específicos de beneficiarios que, gracias a esta reforma, han visto incrementos significativos en sus pensiones. Uno de ellos fue el señor Carlos Arturo, nacido en Colombia y nacionalizado mexicano desde 1982. Carlos Arturo, quien hasta ahora recibía una pensión mensual de 6 mil 951.52 pesos, verá un aumento de 10 mil 413.38 pesos mensuales con el complemento del Fondo de Pensiones para el Bienestar.
Otro caso destacado fue el de la señora María Rafaela, residente en la Ciudad de México, quien trabajó durante años en una empresa del giro industrial. A los 67 años, recibía una pensión por vejez de 4 mil 914.77 pesos mensuales, pero con el complemento de este fondo, su pensión aumentará a 12 mil 327.01 pesos mensuales, alcanzando una tasa de reemplazo del 100 por ciento respecto a su último salario.
Finalmente, Robledo compartió la historia del señor Arturo, de 68 años, quien trabajó en el sector de seguridad privada. Su pensión inicial era de 4 mil 512.38 pesos mensuales, y con el complemento del Fondo de Pensiones para el Bienestar, recibirá ahora 8 mil 799.78 pesos mensuales.
Este fondo representa un esfuerzo del gobierno federal para garantizar que los pensionados no solo reciban un apoyo económico, sino que también tengan una calidad de vida digna al llegar al retiro. Zoé Robledo subrayó que este mecanismo es solo una parte del compromiso del gobierno con los derechos laborales y el bienestar de los mexicanos.