Luego de la polémica generada en redes sociales por un video donde una boa devora a un gato en la zona del Cerro del Crestón de Mazatlán y la Escuela de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM, especialista aclaró que este tipo de eventos forman parte del equilibrio natural dentro de ecosistemas urbanos.
De acuerdo con la declaración de Raquel Briseño, Académica de la Unidad de Mazatlán de la Escuela, la boa es una especie silvestre nativa y protegida legalmente en México debido a las amenazas que enfrenta, como la pérdida de hábitat y la persecución humana. Su presencia en el Crestón es señal de la conservación relativa que mantiene este monumento natural, donde aún sobrevive fauna regional y endémica.
Sin embargo, el caso de los gatos que habitan en el área tiene un origen distinto. Estos animales domésticos no son parte de la fauna silvestre del cerro, sino que han llegado producto del abandono y la alimentación directa que reciben por parte de personas que buscan protegerlos. Esta situación, aunque motivada por el cariño a los animales domésticos, genera alteraciones en el equilibrio ecológico de la zona.
La académica agregó que desde la academia se ha insistido en la importancia de entender los roles ecológicos que cumplen especies como la boa dentro del ecosistema del Crestón, ya que actúan como reguladores naturales de otras poblaciones animales. Al mismo tiempo, se busca crear conciencia sobre el impacto negativo que tiene el abandono y alimentación de gatos en zonas naturales protegidas.
Como parte de los esfuerzos educativos, Raquel Briseño indicó que se ha publicado una guía botánica enfocada en los recorridos del Cerro del Crestón, con el objetivo de sensibilizar a la población local y a los turistas sobre la biodiversidad del lugar y la importancia de conservar su equilibrio.