El sector del transporte urbano enfrenta dificultades económicas y operativas debido al alza constante de insumos, el estancamiento de la tarifa desde hace tres años y el vandalismo contra las unidades, informó Efrén Landell Osuna, presidente de la Alianza de Camiones Urbanos y Suburbanos de Mazatlán.
Landell Osuna detalló que, aunque la tarifa se mantiene sin cambios desde 2021, cada mes aumentan los costos de diésel, refacciones, aceite, llantas y mantenimiento. A esto se suma el daño constante por actos vandálicos, como el lanzamiento de piedras que rompen vidrios y ponen en riesgo a pasajeros y operadores.
Comentó que hasta el momento, la alianza subsidia al menos 10 rutas que no generan ingresos suficientes para cubrir sus gastos, con el fin de garantizar el servicio a comunidades que dependen del transporte urbano. Sin embargo, la situación ha obligado a espaciar la salida de unidades, pasando de intervalos de cinco o seis minutos a entre ocho y nueve.
Asimismo, el proyecto de equipar todas las unidades con aire acondicionado se detuvo por su alto costo, que puede superar los 300 mil pesos por instalación usada y 500 mil pesos con repotenciación total de la unidad.
El dirigente reiteró el llamado a las autoridades estatales para revisar la tarifa, ya que la operación del servicio público concesionado exige mantener las unidades circulando aun con baja afluencia de pasajeros.