En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la psicoterapeuta mazatleca Celina Quintero, con maestría en psicoterapia clínica y especialista en terapia cognitivo-conductual , destacó la importancia de abrir espacios de diálogo sobre este tema, derribar mitos y fomentar una cultura de acompañamiento.
Explicó que el suicidio es un fenómeno multicausal que no se limita a la depresión, como comúnmente se piensa. Factores como situaciones de violencia, abuso, pérdidas significativas o sentimientos de desesperanza pueden llevar a una persona a contemplar atentar contra su vida.
Entre los principales mitos, señaló la creencia de que quien habla de suicidarse no lo hará, o que solo quienes padecen depresión se encuentran en riesgo. Sin embargo, advirtió que muchas veces estos avisos son un grito de ayuda y que reducir el tema a una sola enfermedad mental invisibiliza la complejidad del problema.
Algunas señales de alerta que pueden observarse en las personas incluyen cambios bruscos de ánimo, aislamiento social, descuido en la higiene personal, alteraciones en la alimentación, consumo excesivo de alcohol o drogas, así como frases de despedida o el hecho de regalar objetos de gran valor personal. Estos comportamientos no necesariamente significan que el suicidio podría ocurrir, pero sí constituyen un llamado de atención para acercarse con sensibilidad y apoyo.
La especialista resaltó que el acompañamiento debe realizarse desde la empatía, sin juicios ni presiones, brindando presencia real más allá de mensajes ocasionales. Invitar a la persona a compartir actividades cotidianas o estar disponibles puede marcar una diferencia. En casos más graves, señaló la importancia de no dejar sola a la persona y, de ser necesario, buscar ayuda profesional inmediata.
Asimismo, Celina Quintero recomendó a la sociedad fomentar redes de apoyo, reconocer la importancia de expresar vulnerabilidad y no temer buscar ayuda en familiares, amigos, comunidades o profesionales de la salud mental, y recordó que hablar del suicidio no provoca la idea, sino que, por el contrario, puede prevenirlo al abrir un canal de confianza y acompañamiento.
Por último, hizo un llamado a la sociedad a ser más empática, respetuosa y paciente, comprendiendo que cada persona vive procesos y dolores distintos. Hablar del tema, indicó, puede salvar vidas.