Con más de una década de trabajo comunitario, la Asociación Padres y Compadres se ha consolidado como un espacio de apoyo y acompañamiento para familias en Mazatlán.
La directora de la asociación, Carolina Hernández, indicó que su misión es ofrecer atención integral que favorezca el desarrollo de niñas, niños y jóvenes con discapacidad o condiciones de neurodiversidad, al mismo tiempo que fortalece las capacidades de madres, padres, cuidadores y adultos mayores.
Informó que entre los servicios que ofrece se encuentran terapias especializadas en áreas como lenguaje, psicomotricidad, estimulación temprana y desarrollo cognitivo, además de acompañamiento familiar con orientación psicológica y asesorías personalizadas.
También la asociación promueve talleres de capacitación para padres, madres y cuidadores, enfocados en estrategias de inclusión, crianza respetuosa y autonomía de las personas con discapacidad. A ello se suman espacios de convivencia que fomentan la integración social y comunitaria. Todo esto integrado bajo costos de recuperación mínimos.
De acuerdo con la directora, la labor de Padres y Compadres busca no solo atender las necesidades inmediatas de los menores, sino también generar un entorno inclusivo donde se reconozca el valor y potencial de cada persona.
Gracias al esfuerzo conjunto de profesionales, voluntarios y familias, la asociación se ha convertido en un referente local de acompañamiento y solidaridad, reforzando la importancia de la inclusión en la vida cotidiana de Mazatlán.