A poco más de 10 días de que arranque la temporada de captura programada para el 29 de septiembre, la preparación de la flota pesquera camaronera de altamar de Mazatlán enfrenta una carrera contra el tiempo marcada por la falta de recursos, altos costos de operación y la incertidumbre sobre la producción esperada.
Miguel Rousse Acosta, gerente general de Productores del Mar de México, señaló que la preparación avanza a marcha lenta debido a la falta de flujo económico y financiamiento para cubrir los gastos básicos de salida, en especial por el combustible marino, ya que el diésel representa alrededor del 75% del costo de un viaje de pesca.
Indicó que el panorama preocupa, ya que de las más de 500 embarcaciones registradas en Sinaloa, el año pasado solo salieron alrededor de 170 desde Mazatlán, lo que refleja una disminución de más del 60% en la flota activa.
Aunado a los costos, el sector enfrenta otro reto: la disminución de los volúmenes de captura, que, de acuerdo con el director geeneral, en 2024 la producción cayó hasta un 60% respecto a años anteriores.
Investigadores del Instituto Nacional de Pesca atribuyen este fenómeno a factores ambientales como la temperatura del agua.
Sin embargo, este 2025 el pronóstico es distinto: el agua está más caliente, lo que podría favorecer el panorama actual, aunque no asegura una buena temporada debido a los rezagos de las temporadas anteriores.
Con este escenario, el arranque de la temporada de la pesca camaronera en altamar es incierto,y aunque hay esperanza por mejores condiciones ambientales, la falta de capital y la reducción en la rentabilidad ponen en riesgo la participación plena de la flota pesquera de Mazatlán.