La Universidad Autónoma de Sinaloa enfrenta un escenario de asfixia financiera que, de acuerdo al Colectivo de Jubilados de la universidad, amenaza su viabilidad si no se realizan cambios de fondo. El problema central radica en el pago de jubilaciones, con alrededor de 6 mil profesores retirados que requieren más de 2 mil 400 millones de pesos anuales, una carga que la institución ya no puede sostener.
Ante ello, las autoridades universitarias han planteado un esquema de autofinanciamiento, que implicaría recortes directos a los trabajadores, como la eliminación de la prima vacacional de 55 millones de ahorro, la reducción de días de aguinaldo, y un descuento del 20% a jubilados que en conjunto liberarían alrededor de 687 millones de pesos al año.
En rueda de prensa, el Colectivo de Jubilados de la UAS, integrado por profesores e investigadores de las zonas centro, sur y norte de la institución, como los profesores Marcial Martínez del Villar, Alfredo Valenzuela y José Manuel Villanueva, expusieron que la crisis no es responsabilidad de los trabajadores, sino el resultado de años de manejo discrecional, despilfarros y corrupción en administraciones universitarias anteriores.
De acuerdo al representante en la zona sur, José Villanueva, antes de considerar ajustes a las percepciones laborales debe implementarse un programa de racionalización del gasto, eliminación de privilegios y reducción de altos sueldos.
El colectivo también hizo un llamado a las autoridades universitarias a transparentar los recursos y revisar los programas de gasto excesivo, con el objetivo de garantizar que las decisiones financieras se tomen de manera equitativa y responsable, protegiendo los derechos de los trabajadores y jubilados.