El huracán “Priscilla”, actualmente localizado a unos 670 kilómetros al sur-suroeste de Los Cabos, mantiene en alerta a las autoridades de Protección Civil en Sinaloa debido al potencial de lluvias moderadas a fuertes en distintas regiones del estado durante los próximos días.
De acuerdo con el director del Instituto Estatal de Protección Civil, Roy Navarrete Cuevas, el fenómeno presenta vientos sostenidos de 140 kilómetros por hora y rachas de hasta 170 kilómetros por hora, lo que podría provocar lluvias importantes principalmente en el sur de la entidad.
“Estamos esperando lluvias este lunes en la zona sur y de montaña, con límites hacia Durango; el martes podrían presentarse también en el centro y norte del estado, y el miércoles se generalizarían”, informó Navarrete Cuevas.
El funcionario explicó que los modelos meteorológicos aún muestran incertidumbre sobre la trayectoria de “Priscilla”, pues existe la posibilidad de que el sistema interactúe con otro fenómeno del Pacífico (Octave) —en un efecto conocido como Fujiwara— y cambie su desplazamiento hacia Baja California Sur o mar adentro.
“Mucho dependerá del comportamiento de ambos fenómenos. Algunos pronósticos sugieren que podrían unirse, pero estamos esperando la información oficial del Servicio Meteorológico Nacional”, aclaró.
Navarrete señaló que, aunque la trayectoria de “Priscilla” aún no representa una amenaza directa para Sinaloa, las lluvias sí estarán presentes hasta el viernes, por lo que pidió a la población estar atenta a los avisos oficiales y evitar difundir rumores.
“Octubre es históricamente uno de los meses con mayor formación de fenómenos naturales en el Pacífico. Además de ‘Priscilla’ y ‘Octa’, se está vigilando otro sistema con un 70% de probabilidad de desarrollo ciclónico en el Golfo de Tehuantepec hacia el 19 o 20 de octubre”, detalló.
Finalmente, el titular de Protección Civil exhortó a la ciudadanía a seguir las actualizaciones a través de las redes oficiales del Instituto y del Servicio Meteorológico Nacional, y a extremar precauciones en zonas serranas y costeras por posibles encharcamientos, crecidas de arroyos o deslaves.
“La prevención es tarea de todos. Seguiremos monitoreando el comportamiento atmosférico y tomando decisiones conjuntas entre sociedad y gobierno”, concluyó.