Profesores activos y jubilados de la Universidad Autónoma de Sinaloa de la Unidad Regional Sur, en representación a la Coordinación Estatal de Defensa de los Derechos de los Trabajadores, manifestaron su inconformidad ante el proyecto de Reingeniería Financiera Integral y la consulta universitaria del 10 de octubre, al considerar que la medida se pretende implementar sin consenso con la base trabajadora ni condiciones de transparencia.
Desde el inicio del semestre, docentes de la Facultad de Ciencias Sociales han laborado bajo protesta, solicitando sin éxito el diálogo con las autoridades universitarias. Señalaron que la rectoría mantiene una postura unilateral y que, pese a los llamados de la comunidad, no ha atendido las inquietudes sobre el impacto de las decisiones financieras en los derechos laborales y en la estabilidad institucional.
El doctor, Ricardo Briones, profesor de la Facultad de Ciencias Sociales, denunció presuntas violaciones al contrato colectivo de trabajo, como reducciones en días de jubilación, retrasos en el pago de la prima vacacional y disminución de sueldos, lo que calificó como un atropello a los derechos adquiridos. Afirmó que el problema de fondo radica en el manejo de los recursos y en el crecimiento del personal de confianza, cuya nómina representa una carga económica significativa para la universidad.
Por su parte, Luis Misquiz, profesor de la FACISO, a representación del colectivo, exigió la realización de una auditoría forense independiente antes de cualquier modificación estructural o financiera, con el fin de esclarecer el destino de alrededor de 500 millones de pesos que no han sido debidamente justificados. Resaltó que, por segundo año consecutivo, la UAS se ha amparado para evitar ser auditada por la Auditoría Superior del Estado, lo que genera desconfianza entre los trabajadores.
Asímismo, propusieron que la auditoría forense se lleve a cabo con recursos obtenidos de las cuotas sindicales, bajo vigilancia de instancias federales, con el objetivo de garantizar credibilidad y claridad en el manejo financiero.
Los docentes aclararon que lo único que buscan es que exista claridad en las cuentas y participación de la base trabajadora. Enfatizaron que su lucha no es entre universitarios, sino contra lo que consideran una injerencia política dentro de la institución, y llamaron a liberar a la UAS de cualquier grupo partidista para restablecer su carácter académico y autónomo.
Finalmente, advirtieron que recurrirán a todas las vías legales, desde impugnaciones hasta recursos de amparo e incluso instancias judiciales superiores, para defender los derechos laborales de los más de 17 mil trabajadores activos y jubilados de la universidad.