Cáritas Mazatlán, espacio donde se albergan de manera temporal a personas en condiciones vulnerables, reporta una disminución en la afluencia de personas, aunque la llegada de migrantes, incluso de familias completas, continúa. Por lo que el albergue se concentra en brindar alimento y ropa a quienes lo necesitan.
De acuerdo con el padre Rafael Martínez Gallardo, fundador de la institución, la atención se centra solo en cubrir necesidades básicas, y señaló que la reducción en la afluencia se atribuye a cambios en las políticas nacionales e internacionales que afectan la movilidad de los migrantes.
Informó que en la actualidad, atienden alrededor de 40 personas por semana, por lo que la participación de la sociedad resulta fundamental para mejorar la situación y contrarrestar problemáticas como la violencia e inseguridad, que limitan la movilidad de la población y la asistencia a los comedores comunitarios.
El padre agregó que la iglesia proyecta ampliar su labor social mediante la apertura de un nuevo comedor que lleve apoyo a zonas donde las personas no pueden trasladarse. Asimismo, se encuentran preparándose para apoyar a 150 familias del basurón durante la temporada navideña, entregando despensas, juguetes y dulces para los niños.
Por ello, el padre Martínez llamó a sumarse a las acciones que buscan mejorar las condiciones de vida de migrantes y familias en situación de vulnerabilidad.