Luego de los hechos de violencia ocurridos a las afueras del Hospital Civil de Culiacán, las autoridades implementaron medidas para reforzar la seguridad y salvaguardar tanto al personal médico como a los pacientes y sus familiares, aseguró el director general Everardo Quevedo Castro.
Explicó que se procedió a cerrar las ventanas que daban hacia la calle principal Álvaro Obregón y a reubicar a los familiares de los pacientes a una zona interna del hospital, donde se les habilitó un espacio con bancas, ventiladores y techo para su comodidad y protección.
Asimismo, destacó que ya se envió el documento oficial de solicitud de seguridad permanente al secretario de Salud y al secretario General de Gobierno, mismo que fue turnado al secretario de Seguridad Pública estatal, con quien mantienen comunicación directa.
“Ya hicimos el documento oficial, y el secretario de Seguridad ya lo tiene. Estamos solicitando vigilancia permanente y, de momento, sí hay presencia afuera del hospital”, precisó Quevedo Castro.
El director también mencionó que el botón de pánico se encuentra disponible y conectado directamente con el 911, lo que ha permitido una respuesta rápida ante cualquier eventualidad.
En cuanto a la atención médica, señaló que el protocolo establece que todo paciente con heridas de bala o en estado grave es recibido y operado de inmediato, en caso de ser necesario, y una vez estabilizado, es trasladado al Hospital General para su recuperación.
“La indicación de gobierno es clara: atendemos las urgencias, operamos al paciente y, cuando está estable, lo enviamos al Hospital General”, explicó.