Con el propósito de promover la educación ambiental y contribuir al rescate del ecosistema costero, el Centro de Estudios Tecnológicos del Mar Número 08 de Mazatlán desarrolla un programa de conservación de manglares, que incluye actividades de reforestación, limpieza y sensibilización comunitaria.
La maestra Alexis Romero, docente del plantel, explicó que dentro de la escuela se mantiene un vivero de mangle, donde los estudiantes participan activamente en el cuidado y aclimatación de los ejemplares antes de ser trasladados al estero.
Recolectan los propágulos directamente del estero y los mantienen en aclimatación con agua dulce. Posteriormente, se van adaptando a niveles más altos de salinidad hasta alcanzar la resistencia necesaria para ser reforestados en su hábitat natural.
Actualmente, el vivero cuenta con dos especies principales de mangle: rojo y negro, aunque en la zona del estero colindante con la escuela se pueden encontrar las cuatro especies que existen en México: rojo, negro, blanco y botoncillo.
Romero destacó que los manglares desempeñan un papel esencial en la protección costera, ya que sus raíces filtran contaminantes, evitan la erosión y sirven como barrera natural ante el oleaje y los cambios del nivel del mar.
También señaló que los principales problemas que afectan estos ecosistemas en Mazatlán son la tala, la quema, la acumulación de basura y la reducción de los cauces naturales, especialmente en zonas como el estero del Infiernillo y el arroyo Jabalines.
Según explicó, las inundaciones urbanas no son causadas por los manglares, sino por el taponamiento de canales con desechos y la construcción irregular que reduce el flujo del agua.
Además de su vivero, la comunidad escolar realiza jornadas de limpieza y recorridos educativos con estudiantes y visitantes de otras instituciones, con el fin de fomentar una cultura de cuidado y respeto hacia los manglares y los servicios ecosistémicos que brindan.