Sobre la avenida Gutiérrez Nájera de Mazatlán por las mañanas y noches se instalan puestos con décadas de tradición y mucho sabor.
Infladitas, dulces, delgadas y muy deliciosas son las tradicionales gorditas sinaloenses de maíz que se venden en este punto, que acompañadas con un vaso de atole de pinole, hacen la combinación perfecta para un antojo.
Uno de estos puestos tiene 51 años deleitando el paladar de los mazatlecos, un negocio 100% familiar que lo inició Doña Luisa quien aunque lamentablemente falleció hace dos años, dejó su receta secreta a sus hijos.
Karely del Rocío Rocha, nieta de doña Luisa platicó el proceso de las gorditas de maíz y algunos de sus ingredientes, así como del atole de Pinole que es a base de agua.
También hay otro puesto con 48 años de antigüedad, quienes usan otros ingredientes en el atole de pinole, pues las personas tienen diferentes gustos.
Los negocios que se instalan en esta avenida ubicada a una cuadra del malecón de Mazatlan, son temporales, usualmente se instalan de septiembre a mayo, sin embargo desde que inicia noviembre sus ventas aumentan, pues el viento del otoño ocasiona que a muchos se les antoje un atolito con gorditas, incluso hay quienes van a comprar muy constantemente este antojo, aunque vivan lejos, pues es una tradición.