Tras las declaraciones de Luisa María Alcalde, quien aseguró en redes sociales que el Partido Acción Nacional habría pagado más de dos millones de pesos a un influencer para impulsar recientes movilizaciones ciudadanas a nombre de la “Generación z”, la dirigencia del PAN en Sinaloa negó categóricamente cualquier participación o financiamiento en dichas actividades.
Wendy Barajas, presidenta estatal del partido, y el diputado Jorge González afirmaron que las acusaciones buscan restar legitimidad al movimiento encabezado por jóvenes, al que describieron como genuino, espontáneo y sin intervención de actores políticos.
“Luisa Alcalde sale a querer desvirtuar todos los movimientos ciudadanos. Este movimiento está más que claro a los ojos de todos: los jóvenes se organizaron y ningún partido tiene injerencia”, afirmó Barajas.
El diputado Jorge González también desestimó la versión, criticando la eficacia del partido morenista por difundir presuntos contratos, mismo que si utilizará para gobernar de manera distinta, el país se encontrara en distinta situación.
“Exhortamos a que no se desvirtúe lo que está pasando. El movimiento es real, es social, y no tiene nada que ver con pagos o campañas políticas”, reiteró Barajas.
Los panistas criticaron además los procesos legales abiertos contra algunos de los participantes en la movilización, acusando que el gobierno busca criminalizar la protesta social.
“Tanto les ha dolido que ahora tienen a unos jóvenes vinculados a proceso con la amenaza de darles 20 años de prisión. Ojalá no se atrevan, porque podrían despertar un movimiento mayor”, advirtió González.
Desde el PAN Sinaloa llamaron a que no se desvíe la atención del verdadero objetivo de las marchas: el descontento ciudadano.
La dirigencia estatal concluyó que las acusaciones federales buscan “confundir” a la opinión pública y minimizar la fuerza que han tomado las expresiones juveniles en distintos puntos del país.