Norge Ruiz se une a los refuerzos de Tomateros de Culiacán en la temporada 2026-2027 de la Liga Mexicana del Pacífico.
La organización suma a un abridor derecho de 32 años con carrera construida en cuatro escenarios distintos: la pelota cubana, el sistema de ligas menores, Grandes Ligas y los inviernos del Caribe.
El nombre de Ruiz empezó a sonar temprano. A los 18 años cerró la temporada 2012-2013 de la Serie Nacional con 1.97 de efectividad, sexto entre los lanzadores del circuito, y a la campaña siguiente terminó como líder de ponches con 94.
Ese fue el brazo que salió de Cuba. En diciembre de 2016 firmó con los Atléticos y arrancó el recorrido por las sucursales.
Fueron seis años de escalones, de la pelota novata a Triple A, con paradas en Stockton, Midland, Nashville y Las Vegas.
El 19 de agosto de 2022 llegó el debut en Grandes Ligas. Ruiz entró a lanzar ante Seattle, trabajó una entrada y dos tercios, y terminó esa campaña con 14 apariciones en el róster de los Atléticos.
Ese mismo año, en Las Vegas, había dejado marca de 5-1 y 3.73 de efectividad.
El invierno tampoco es terreno nuevo para él. Ha lanzado con Águilas Cibaeñas y Estrellas Orientales en la pelota dominicana, hizo escala en la Liga Mexicana del Pacífico en la campaña 2024-2025 y la temporada pasada trabajó con Leones del Escogido, donde dejó 3.38 de efectividad en ocho aperturas.
Llega a Culiacán sabiendo cómo se lanza en esta liga. Lo que trae es oficio. Ruiz tiene buen comando y sabe combinar su repertorio, el perfil del abridor que resuelve por manejo del conteo y no por una sola pitcheada.
Trece temporadas de pelota profesional, 852 innings y 583 ponches respaldan esa manera de trabajar. El cubano se pondrá a las órdenes de Lorenzo Bundy al frente del banquillo con el arranque de la 2026-2027 en el horizonte.