Regresa a casa después de vivir como esclava sexual

Por primera vez desde que la secuestraron hace tres años, una mujer de religión yazidi regresó a su villa, al norte de Iraq, tras haber sobrevivido como esclava sexual del Estado Islámico

Por Olivia Guzon

Regresa a casa después de vivir como esclava sexual
Nadia Murad ahora tiene 24 años y mientras se acerca a su ex escuela en la villa de Kojo, donde hace años ISIS separó a hombres de mujeres para después matar a los primeros, las lágrimas brotan de sus ojos y se deslizan por sus mejillas.

“He esperado por este día desde hace cerca de tres años”, dijo a la agencia de noticias Reuters, en el techo de la escuela donde estudió 11 años.

Pasó a su vieja casa, donde todavía encontró algo de ropa que había dejado atrás en el 2014. La casa pertenecía a su madre, quien fue asesinada durante el genocidio en la villa, al ser considerada muy grandes para ser tomada como esclava.

“Esperábamos que nuestra suerte fuera que nos mataran como a los hombres, pero en su lugar nos vendieron y violaron sirios, iraquís… tunisianos y europeos”, expresó con dolor la joven.



Las Naciones Unidas consideran el genocidio de Kojo uno de los peores de los últimos tiempos, cientos de hombres fueron fusilados ese día, entre ellos seis hermanos y hermanastros de Murad.

De acuerdo con la declaración de Murad a Reuters, un hombre de ISIS les ordenó que cambiaran su religión, del yazidismo de origen curdo al islam, cuando se negaron fue entonces que empezaron a acribillar a los hombres.

“Le lloramos por ayuda a las Naciones Unidas, a Europa, a Kurdistán, a Irak, pero nadie vino a ayudarnos. Hoy la villa está rodeada de tumbas masivas”.

La joven logró escapar meses después de su captura en el 2014, pero no había regresado a Kojo hasta hace unos días todavía estaba bajo el dominio de ISIS.

Ahora, gracias a las fuerzas paramilitares del grupo chiita Movilización Popular, entrenado por Irán, ha sido puesto en libertad. Uno de los hermanos de Murad lucha con este grupo, ambos se reunieron en un emotivo encuentro en la villa.



A medida que ISIS es expulsado de una ciudad tras otras en el califato que ha creado, aumenta su control sobre sus cautivas, internando a las mujeres yazidis en su territorio y vendiéndolas como esclavas en populares aplicaciones encriptadas como Telegram y WhatsApp, según comprobó la agencia de noticias AP.

El grupo cuenta con un banco de datos con las fotos de las cautivas y los nombres de sus propietarios para evitar que escapen. Y asesina a quienes tratan de rescatarlas.

AP recibió en el 2016 información de 48 avisos publicitarios encriptados vía WhatsApp en el que se vendían a mujeres.

“Virgen. Hermosa. De 12 años... Su precio ya está en 12 mil 500 dólares y será vendida pronto", dice uno de ellos.

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