Inventan una mascarilla transparente, lavable y reutilizable “que deja ver la cara y la sonrisa”

Útil también para los sordomudos

Por Concepción Soto

Inventan una mascarilla transparente, lavable y reutilizable “que deja ver la cara y la sonrisa”

Se ha diseñado un nuevo modelo de “mascarilla invisible” que permitirá prevenir contagios, al mismo tiempo que facilitará una relación más natural entre las personas”, señala Quique Ceano, director ejecutivo de Higienicall.

Ceano propone estas mascarillas como una “solución creativa para la nueva normalidad, en la que el uso de mascarilla se ha incorporado a nuestras vidas y, seguramente, seguirá con nosotros durante una larga temporada”.

"Estas mascarillas hacen de pantalla contra el coronavirus y estamos trabajando en una serie de ensayos para certificarlas según la norma EN 166 o protección frente a gotas y salpicaduras para la emergencia COVID-19”, adelanta Ceano.

“La nueva normalidad no tiene por qué ser incompatible con la sonrisa”, señala Quique Ceano, director ejecutivo (CEO) de Higienicall, una firma que ha diseñado un nuevo modelo de “mascarilla invisible” que permitirá prevenir contagios, al mismo tiempo que facilita una relación más humana entre las personas”, según  sus inventores (https://www.maskall.es) .

“Son mascarillas profesionales, seguras y reutilizables, que dan a quien las lleva puesta una apariencia menos dramática evitando la alarma social, y están dirigidas a aquellos sectores en contacto directo con el público como restaurantes, colegios, hoteles o supermercados”, señala. 

Explica que están patentadas y su material transparente se ajusta fácilmente a la cara para cubrir nariz y boca sin ocultarlas, permitiendo mostrar el rostro  y haciendo que el contacto y el trato con el cliente sea más cómodo, humano y amable.

“En un restaurante, estas mascarillas evitarían que los cocineros se agobien con los calores de los fogones al permitir que el aire corra hacia arriba y abajo, y posibilitarían que el personal atienda y reciba a los comensales poniendo una sonrisa a la situación que estamos viviendo”, señala.

“Además, son especialmente útiles para la comunidad de personas sordas y mudas que necesitan leer los labios y utilizar expresiones faciales para comunicarse”, apunta Ceano.

“UNO CASI SE OLVIDA QUE LA LLEVA PUESTA”.

Señala que están trabajando con una agencia para efectuar una serie de ensayos, por ejemplo de difusión de la luz, solidez incrementada y otras propiedades para esta mascarilla, con el objetivo de “emitir una certificación, según la norma EN 166 o protección frente a gotas y salpicaduras para la emergencia COVID-19”.

“Esperamos conseguir en unas semanas estos sellos, que se sumarían a otros puntos a favor de nuestras mascarillas, como el hacer de pantalla contra el coronavirus y  ser tan cómodas que uno casi se olvida de la lleva puesta, además de evitar que nos toquemos la cara”, explica Ceano.

“Las mascarillas ‘maskall’ están fabricadas con material plástico homologado de alta calidad y con propiedades antibacterianas. Son de fácil montaje, compatibles con el uso de gafas, y permiten el desbloqueo facial de dispositivos móviles”, señala.

Vienen en dos tallas (‘small’ y ‘large’) y se montan fácilmente en cuestión se segundos, introduciendo la máscara de la ranura de la pieza central hasta que encaje perfectamente, instalando las patillas de fijación por los orificios de cada lado de la pieza central y seleccionando el largo que más nos acomode.

“Sus usuarios notarán que la pieza central tiene una proyección que sirve como apoyo y separación para evitar que la mascarilla toque la piel y que haya buena circulación de aire”, señala.

Añade que “una máscara adicional que se incluye en cada mascarilla permite, incluso, proteger los ojos sin perder campo visual”.

DISEÑO ALEGRE Y MENOS DRAMÁTICO. 

“Las mascarillas se componen de una parte de polietileno antibacteriano y otra de policarbonato y su duración dependerá de cómo sea cuidada”, señala Ceano, quien asegura que, al ser lavables, se pueden reutilizar tantas veces como se quiera.

Ceano propone estas mascarillas como una “solución creativa que nos permita preservar la salud, pero también nos ayude a reconocernos y a comunicarnos de manera más natural,  en la nueva normalidad, en la que el uso de mascarilla se ha incorporado definitivamente a nuestras vidas y, seguramente, seguirá con nosotros durante una larga temporada”.

“Son una nueva forma de sentirnos seguros sin perder nuestra expresividad, sin olvidar quiénes somos, sin barreras. Una nueva forma de acortar, en la medida de lo posible, las distancias que nos impone esta nueva realidad”, describe.

Ceano y su socio tienen dos restaurantes y una empresa de publicidad y durante el confinamiento por la COVID-19 no se hacían a la idea de atender a los clientes con las mascarillas convencionales, así comenzaron a hacer pruebas con una impresora 3D, hasta que consiguieron “compaginar la protección con un diseño alegre y menos dramático”, explica.

Ceano recuerda que “nuestra mascarilla reutilizable ayuda a prevenir contagios al ser una barrera frente a los virus y bacterias, pero es solo un complemento de protección y sigue siendo fundamental lavarse frecuentemente las manos, mantener la distancia de seguridad y evitar tocarse la cara”.

Con información de Efe noticias


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