COVID-19, un reto a superar para los obsesivos compulsivos

Reeducar el cerebro no resulta fácil y mucho menos cómodo, pero es el único modo para dirigir tu propia vida y no el TOC

Por Concepción Soto

COVID-19, un reto a superar para los obsesivos compulsivos

El TOC es la presencia de obsesiones y compulsiones de manera recurrente que convierten a una persona en esclavo de unos temores irracionales.Se asocia a ruminaciones, ansiedad elevada, evitación de ciertas situaciones u objetos, y está estrechamente relacionado con los miedos personales, razón por la que suele desarrollarse en torno a los seres queridos y preocupaciones de cada uno.


"No todas las manías son preocupantes, ni todas son TOC. En las manías haces las cosas de forma determinada porque te gusta. En el TOC las conductas son respuesta a una intrusión para evitar que se produzca algún daño. Las manías resulta fácil dejarlas pero el TOC no”, recalca la experta psicóloga Nieves Álvarez.


Según esta experta “los pensamientos que el TOC lanza son irracionales y ahora no cobran veracidad sino que,  excepcionalmente, hay que prestar más atención a las medidas de higiene ya que el peligro de un contagio es real”.


Subordinados nuevamente a experiencias que algunos ya tenían controladas, los enfermos con Trastorno Obsesivo Compulsivo están pasando mal esta etapa de pandemia causada por la COVID.19 que a todos nos tiene tan preocupados.


Lavarse las manos frecuentemente, desinfectar objetos, usar guantes y mascarilla, y mantener la distancia social, se han convertido en la base de la denominada “nueva normalidad”. Pero estos hechos tan inusuales, hasta ahora, para la mayoría de la población, suponen el día a día de las personas que padecen TOC.


Esto no significa que asuman la situación actual mejor que nadie, todo lo contrario.


El TOC es la presencia de obsesiones y compulsiones de manera recurrente que convierten a una persona en esclavo de unos temores irracionales.


El día a día se convierte en un suplicio para las personas con TOC de cualquier tipo. Los hay que se lavan las manos más de veinte veces al día, que toman duchas de horas, con la necesidad de combinar todas sus prendas, contar los pasos al caminar o aquellos con pensamientos supersticiosos que les obligan a sentarse en un determinado sitio o encender y apagar las luces  repetidas veces para evitar así que algo malo, pero irreal, suceda.


Saben que es absurdo, pero necesitan someterse a esa rutina para calmarse. Sin embargo, el pensamiento irracional se hará más fuerte, y no desaparecerá.


Este hecho genera malestar psicólogo en la persona y puede provocar también problemas físicos, como por ejemplo dermatológicos o capilares.


Reeducar el cerebro no resulta fácil y mucho menos cómodo, pero es el único modo para dirigir tu propia vida y no el TOC, según indican los especialistas.


Aquellos que estaban aprendiendo a superar estos trastornos, se encuentran ahora con una pandemia que les somete a temores, y esta vez no infundados, y a rutinas de higiene casi extremas pero necesarias.



NORMALIZANDO LOS TRASTORNOS PSICOLÓGICOS.


Nieves Álvarez es psicóloga colaboradora de la Asociación TOC Madrid, en la capital de España,  cuyo  objetivo es desestigmatizar este trastorno. Según la especialista es un problema habitual que no resulta tan conocido.


"No todas las manías son preocupantes, ni todas son TOC. En las manías haces las cosas de forma determinada porque te gusta. En el TOC las conductas son respuesta a una intrusión para evitar que se produzca algún daño. Las manías resulta fácil dejarlas pero el TOC no”, recalca la experta.


Según la Organización Mundial de la Salud, es uno de los cinco trastornos psiquiátricos más frecuentes y afecta al 3% de la población, pero son pocos quienes acuden al especialista y aquellos que lo hacen suelen esperar años.


La vergüenza y la falta de información al respecto, son las principales causas. “Se cree que alguien con TOC está obsesionado con el orden y la limpieza, pero en la mayoría de los casos no tiene que ver solo con eso. Hace falta información psicológica correcta pero, con respecto a todos los trastornos mentales, y debería hacerse desde los medios de comunicación”, recalca Álvarez.


Los factores detonantes que predisponen a una persona a desarrollar un TOC  son varios: desde la educación, la familia o un acontecimiento en concreto, que se van desarrollando de manera gradual.


Adriana (prefiere no dar su verdadero nombre) tiene cuarenta y cinco años y a  lo largo de su vida ha desarrollado diferentes TOC. Cuando era más joven tuvo TOC de homosexualidad,  que consiste en obsesionarse con las dudas sobre la propia orientación sexual. También sufrió TOC de impulsión, o miedo a poder hacer daño a uno mismo o a los demás, que se agudizó con el nacimiento de su hija.


Adriana también ha padecido trastorno de despersonalización, además de fobias más comunes que se le desarrollaban al hablar o leer en público.


Lo que le sucedía a Adriana no es nada extraño, ya que como asegura la psicóloga Álvarez, “es frecuente presentar más de un TOC y van rotando en cuanto a preocupación”.

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