Coronas de flores de papel; más que una tradición, una vida

Para Angélica Chávez, elaborar coronas de flores de papel se ha convertido en una tradición que enmarca toda su vida, y con la cual espera dejar un legado como sus ancestros

Por Karelia Macedo

Coronas de flores de papel; más que una tradición, una vida

Por décadas, la calle Miguel Hidalgo en el centro de la ciudad, ha sido testigo de una tradición llena de colores, vida, papel y creatividad.

Una costumbre que alegra hasta el más triste de los panteones y que enaltece a la más bella de las santas.

Se trata de las coronas de flores de papel.

Un arreglo que es hecho con el más simple de los materiales, pero con el más caro de los sentimientos, el amor.

Angélica Chávez, ha llevado a cabo está labor desde su juventud. Sus familiares han sido parte de los pioneros que han sembrado esta tradición en Mazatlán por más de 30 años.

Trabajo que asegura, es su vida y pasión.

No solo sus seres más cercanos han sido su motor. Un amigo de toda la vida, que es reconocido por los amantes de esta arte, fue uno de sus ejemplos, a quien ahora, agradece todo lo aprendido.

Hacer una corona de flores de papel, no es solo un trabajo, es un arte que se trasforma en artesanía llena de tiempo, dedicación y esfuerzo de horas.

Todos los días, en distintos horarios, Angélica y el resto de sus trabajadoras ponen “manos a la obra”.

Cada quien tiene su trabajo definido.

Con grandes cantidades de papel, la similitud de tiernas flores y follajes cobran vida a través de sus manos.

Angélica, como líder en la creatividad e imaginación, convierte moldes de hierro en coloridas coronas de flores de papel hechas a mano por sus compañeras.

Una vez terminado el trabajo que da vida a un nuevo arreglo, y con el que se espera llenar de felicidad a quien lo recibe, se retoma el amor y la dedicación, para poner el corazón en otro nuevo pedido.

Son especialmente dos veces al año cuando el corazón de estas mujeres se divide en cientos de arreglos.

El trabajo de Angélica y sus colaboradoras renace cada vez que un arreglo logra la satisfacción del cliente, y la motiva a continuar con una tradición que en Mazatlán es reconocida, querida y solicitada.

Y es que un trabajo artesanal que conlleva a un compromiso con la dedicación, como en todo trabajo de horas, cobra su factura al paso del tiempo.

Pase lo que pase, Angélica afirma que su amor por las coronas de flores continuará mientras su cuerpo, mente y clientela se lo permita.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

Histórica crisis pesquera en el Huizache-Caimanero

"Coricos y Picones" una delicia en Villa Unión




Más en Reportajes

Más en Reportajes

PROGRAMAS

OMG!
Reto Gaspasa

NOTICIAS